Confesiones

Yanina Latorre contó el duro proceso que vivió para convertirse en madre: “Perdí muchos embarazos”

A corazón abierto en su paso por PH Podemos Hablar, la conductora recordó el difícil camino que recorrió para finalmente concebir a sus hijos, fruto de su matrimonio con Diego Latorre

  • 09/08/2026 • 21:35

Emociones a Flor de Piel en PH

Este fin de semana, el estudio de PH, Podemos Hablar (Telefe), se llenó de emoción y confesiones inesperadas. En una edición marcada por la sensibilidad y los relatos personales, Yanina Latorre fue una de las invitadas que más conmovió al abrir su corazón y hablar sobre los desafíos y el dolor que atravesó para convertirse en madre.

Un Relato de Vulnerabilidad

En el clásico cara a cara con Pampita frente a la cámara, la panelista se despojó de cualquier coraza mediática y compartió detalles íntimos de su historia, desde la infertilidad y las pérdidas hasta la fortaleza que la maternidad le dio para enfrentar la vida.

Desafíos de Ser Madre

Casada hace más de tres décadas con Diego Latorre, Yanina repasó los duros tratamientos y las situaciones límite que vivió antes de formar la familia que siempre soñó. “Yo soy primero madre y después persona. Lo único que me importa en la vida son Lola y Dieguito, es la parte más matriarcal mía. Es lo que me completó y lo que me hizo”, confesó, dejando ver un costado vulnerable y profundamente protector.

Recuerdos de la Lucha

Fue entonces que recordó el inicio de su lucha. “Yo tuve embarazos duros, porque no podía tener hijos. Me costó mucho tener a Lola. Ella es hija de un tratamiento eterno. Yo hace 32 años que estoy casada, Lola tiene 25, estuvimos siete años sin poder quedar embarazados y haciendo muchos tratamientos.”

Confesiones Crudas

Pampita, conmovida, le preguntó si había perdido embarazos, y Yanina confirmó: “Cuatro. Y uno antes de un Boca-River. Estaba de cuatro meses, lo parí en la cama sola y no le avisé a Diego hasta que terminó el partido”. El relato fue crudo: “Lo tuve que juntar sola, llamar a mi mamá, a mi papá, un espanto”.